Una hoja de ruta realista hacia la criptografía poscuántica

Inventario criptográfico, cripto-agilidad y "recolectar ahora, descifrar después": por dónde empezar hoy.

Un ordenador cuántico suficientemente grande rompería la criptografía de clave pública que protege casi todo lo que hacemos en internet: los algoritmos RSA y de curva elíptica que se usan en TLS, VPN, firma de código, certificados e identidades digitales. Nadie sabe exactamente cuándo existirá una máquina así. Esa incertidumbre es justamente la razón para empezar ya.

¿Por qué ahora, si el ordenador cuántico aún no existe?

Por dos razones:

  • Recolectar ahora, descifrar después. Un atacante puede grabar hoy tráfico cifrado y descifrarlo cuando la tecnología esté disponible. Historiales médicos, secretos de Estado y planes de negocio a largo plazo deben seguir siendo confidenciales durante décadas.
  • Las migraciones llevan años. Cambiar la criptografía afecta a aplicaciones, dispositivos, módulos de seguridad hardware (HSM), certificados, socios y contratos. Migraciones anteriores, como la de SHA-1 a SHA-2, llevaron casi una década.

Los nuevos estándares

En agosto de 2024 el NIST publicó los primeros estándares poscuánticos:

EstándarAlgoritmoUso
FIPS 203ML-KEM (antes Kyber)Establecimiento de claves
FIPS 204ML-DSA (antes Dilithium)Firmas digitales
FIPS 205SLH-DSA (SPHINCS+)Firmas digitales basadas en funciones hash

El intercambio de claves híbrido, que combina un algoritmo clásico con ML-KEM, ya lo usan los principales navegadores y redes de distribución de contenidos. En Europa, la hoja de ruta coordinada de la UE pide a los Estados miembros y a los sectores críticos que empiecen ya la transición y protejan primero los sistemas de alto riesgo, hacia 2030.

Una hoja de ruta realista

1. Haz un inventario criptográfico

No se puede migrar lo que no se ve. Localiza dónde se usa criptografía: protocolos, bibliotecas, certificados, claves, HSM, tarjetas inteligentes, VPN, firmware y la criptografía escondida dentro de productos de terceros. Anota el algoritmo, el tamaño de clave, el responsable y cuánto tiempo deben seguir siendo secretos los datos protegidos.

2. Prioriza según la vida de los datos y la exposición

Empieza por los sistemas que protegen datos confidenciales de larga duración y el tráfico que cruza redes no fiables. Los sistemas cuyos datos no valen nada dentro de un año pueden esperar.

3. Diseña para la cripto-agilidad

El verdadero objetivo no es "cambiar a ML-KEM", sino poder cambiar de algoritmo sin reescribir las aplicaciones. Centraliza la criptografía en bibliotecas y servicios bien mantenidos, evita algoritmos y tamaños de clave escritos en el código y haz que certificados y claves sean fáciles de rotar.

4. Pregunta a tus proveedores

Gran parte de tu criptografía vive en productos que compras. Incluye la preparación poscuántica y la cripto-agilidad en los requisitos de compra y pide a los fabricantes sus hojas de ruta.

5. Prueba los modos híbridos

Prueba configuraciones híbridas de TLS y VPN en entornos no críticos. Vigila el rendimiento, el tamaño de los mensajes y la compatibilidad con los equipos intermedios de la red: las claves y firmas poscuánticas son más grandes.

6. No te olvides de las identidades

La PKI, las tarjetas inteligentes, la firma de código y la identificación electrónica tienen ciclos de vida largos. Suelen ser la parte más lenta de la migración, así que necesitan planificarse pronto.

Empieza hoy: nombra un responsable, empieza el inventario y añade la cripto-agilidad a tus principios de arquitectura. Nada de eso necesita un ordenador cuántico.